lunes, 26 de noviembre de 2018

A FIDEL, POR SU EJEMPLO





Cuando yo era un niño, allá por los lejanos 60s, los cubanos no conocíamos la fecha de nacimiento de Fidel, y llegaba agosto con todo el calor y no eran tiempos de cumpleaños; en aquellos días germinales  no pasaba un mes sin que ocurriera algo nuevo que asombraba al pueblo y  nos jugábamos la vida por ser distintos.



 En ese entonces, Fidel era  el mismo barbudo de la Sierra, incansable con sus largas zancadas y  kilométricos discursos en los que hoy nos asomamos para comprender que en esos días, a más de resolver la cotidianidad, se estaba asomando al futuro y en muchas ocasiones quiso acelerar su construcción. Desde entonces era una costumbre que si pasaba algo trascendente en política o en nuestra vida de pueblo, esperábamos a ver qué dice Fidel.
  El líder… “es aquella persona capaz de inspirar y guiar a individuos o grupos.  El líder es el modelo para todo el grupo. No debe ser de ningún modo un caudillo, un cabecilla, el líder no adopta algunos valores negativos de estos, es mucho más.
“El líder es sencillo, veraz, capaz de trabajar en grupo, capaz de expresar libremente sus ideas, capaz de luchar por sus principios, tiene buenas relaciones humanas, piensa con estrategia, etc.”[1i]
 Recuerdo muy bien cuando murió el Che y allá en la Plaza de la Revolución, increíblemente silenciosa, nos dijo a todos y principalmente a los que entonces éramos adolescente, que Ernesto Guevara era el modelo de hombre y revolucionario al que debíamos aspirar,… y soñamos y quisimos ser como el Che.
 También vienen a mi memoria aquellos tristes días de 1970, en medio de un inmenso campo de cañas de azúcar,  un grupo de adolescentes lloramos inconsolablemente, cuando desde la radio Fidel nos decía que no se podrían hacer los diez millones de toneladas de azúcar, por la que tantos sacrificios habíamos hecho,… y luego del silencio, él mismo nos dijo que había que convertir el revés en victoria.
 Ese es Fidel, leyenda para los que desde lejos supieron de su coraje, inteligencia y virtudes; y para nosotros los cubanos, los que hemos crecido con sus decisiones, rectificaciones, victorias y errores: el invicto hombre conductor de pueblo, síntesis de su coraje, voz de sus aspiraciones y escudo moral de sus virtudes.
 “Porque la vida de Fidel trasciende a su persona individual. El nombre de Fidel condensa las aspiraciones, las resistencias y los sueños rebeldes de numerosos pueblos, no sólo del cubano, contra el capitalismo, el imperialismo y el neoliberalismo. Si el Che Guevara es el símbolo mundial de la rebeldía juvenil, su amigo y compañero Fidel representa la máxima expresión de las rebeliones antiimperialistas y socialistas del Tercer Mundo. Por eso es tan despreciado por los poderosos del planeta, sus monopolios de (in)comunicación y la CIA, incluyendo en esta fauna atroz a los extremistas millonarios de Miami que hoy quieren, mezquinamente, ocupar el centro de la escena mediática con su prédica de odio, resentimiento y muerte.” [2]
¡Qué bueno que tuvimos y tenemos Fidel, claro y lúcido en su definitivo paso por la vida, consagrados a Cuba y a la humanidad!


[1i] C. Flores, “El líder”. Monografía. http://www.monografias.com/trabajos72

[2] Néstor Kohan, “Y después de Fidel qué?, Argentinas, 1/8/2006


domingo, 25 de noviembre de 2018

FIDEL EL LIDER DE LOS CUBANOS





 Tengo el orgullo de haber crecido dentro de la Revolución Cubana, la Revolución de Fidel, esa que es casi un sueño y que aglutinó a las mayorías excluidas de este país en la obra de darnos una patria propia, en el que fuéramos, y somos, los protagonistas principales; bajo su guía y sus enseñanzas aprendimos a enfrentar a la oligarquía nacional y a sus padrinos los poderes hegemónicos de los Estados Unidos, de los que fuimos el patio trasero, el lugar para vacacionar, la isla del ron, las mulatas y la música, elementos que siguen presente en nuestra idiosincrasia, pero agregando la dignidad, el orgullo nacional, nuestra capacidad de  sobreponernos a las dificultades y  “dar lo que nos sobra”, esos somos los cubanos crecidos bajo el liderazgo de Fidel, de sus enseñanza y su ejemplo, aunque la propaganda negativa y el odio visceral de los enemigos de nuestra causa quieran presentarlo como una sombra para Cuba.

 Fidel es Fidel, comunista, altruista, inteligente, “señor de la palabra”, valiente, continuador de la obra martiana y ejemplo eterno para los pueblos del mundo.

 De él siempre hablaré en presente, porque está en mí como debe estar en miles, en millones en Cuba y el mundo, de carne y hueso, porque  soy participe de su obra y porque el legado ha de ser seguir la marcha noble de construir una sociedad más justa y equitativa, a la altura de la Revolución de Fidel que se renueva y lo seguirá haciendo para  ser siempre presente y no letra muerta del pasado, así es el homenaje.

viernes, 23 de noviembre de 2018

MARTÍ, LA IDEA DEL BIEN




 José Martí, por Carlos Enriquez

José Martí  sigue haciéndonos falta, para continuar el bregar dificil de la vida nacional e internacional, habló para todos y de todo, sin ser Mesías nos dejó un legado de espiritualidad y de verdades paara la vida que para bien o para mal es un comodín en el juego de las conveniencias sociales y políticas, aunque para los "grabdes de alma" son una revelación para la vida.

 No le pidamos al hombre de a pié que ha crecido en medio de miles de precariedades y con muchos sueños pospuestos, que no le haga un reproche a este hombre por sus virtudes y la vertical integralidad humana, cada uno ve el mundo según el ángulo en   el que le ha tocado vivir. Este hombre desencantado que hace todo lo posible por sobrevivir y que es el blanco más vulnerable al encandilamiento de la sociedad de consumo y oropel que no tenemos, debe saber que Martí dijo en versos: “Denle al vano el oro tierno/ Que arde y brilla en el crisol/ A mi denme el bosque eterno/Cuando rompe en él el sol”

 Por eso, estos días deberían de ser de reflexión individual, para repasar nuestras responsabilidades como ciudadanos, esas que muchas veces dejamos en mano de otro para que resuelva nuestros problemas y no ocuparnos.

 Días de hacer un alto en la lucha por la vida y llenar nuestras mentes con la espiritualidad necesaria  para ser mejores, acercamos a la vida con la disposición de mejorar y de salir adelante, sin caer en fatalismos, buscar lo mejor de nosotros y trabajar arduamente en la mejor de las obras, el crecimiento humano.

 Las ideologías tienen el defecto de convertirse en dogma las verdades más claras que en ella se defienden, de pretender tener la verdad absoluta, de ser el “único camino”, olvidando la humildad humana con que nacieron y no en pocos casos cometiendo los mismos errores que reprochan a sus adversarios, Martí se dio cuenta de eso, por eso fue un persuasivo divulgador de sus ideas, pero un hermano para la escucha y el entendimiento del otro. No creo “Iglesias”, porque ese templo ya está en el hombre y lo necesario es juntar esas espiritualidades para el logro de la “mayor cantidad de justicia posible”.

 No se conduce a un pueblo como un “rebaño”, oír y ser oído son  derechos que defendió, la vida en equidad y cultura en medio de una nación próspera era la noción del “bien” que esperaba para el hombre colectivo e individual, que nunca fue abstracto para él, sino  él que estaba  a su lado y hasta quien lo adversaba estaba en aquella categoría… recordad: “Cultivo una rosa blanca/ En julio como en enero/ Para el amigo sincero/ Que me da su mano franca/Y para el cruel que me arranca/ El corazón con que vivo/ Cardo ni oruga cultivo/ Cultivo la rosa blanca”