miércoles, 28 de octubre de 2015

¡LEONARDO PADURA, UN JONRÓN LITERARIO!





Es realmente una lástima que el Premio Princesa de Asturia 2015 conferido a Leonardo Padura por su obra literaria, haya pasado en los medios oficiales de prensa cubano, por debajo de la mesa, cierto que lo difundió el periódico Juventud Rebelde y que CUBADEBATE también se hizo eco de esta buena nueva para nuestra cultura, pero la radio y la televisión, medios que en Cuba son decisivos por su audiencia no dijeron nada, y no hubo la alharaca que armamos con estos premios cuando lo gana un cubano “revolucionario”.
 Padura, es Padura, una amante del beisbol que leo desde los años que hacía crónicas para ese mismo Juventud Rebelde que  se dignó  con dar la noticia, con él supe de esas historias hermosas del cubano sin historia, cuando la historia era colectiva y el hombre individual era solo “parte de algo”, ha escrito de beisbol, su gran pasión de cubano y subió a recoger este premio con una pelota de beisbol, con orgullo porque para el cubano eso es tanto como un símbolo nacional.
 Qué lástima, es verdad que Padura es Premio Nacional de Literatura y sus libros se agotan, más ahora cuando ha cogido la manía de contarnos las cosas con un poco de imaginación e ironía criollla, apego a la realidad de la calle, fundamentalmente de esos años 90 cuando supimos salir adelante a pesar de todo, él es uno de los sobrevivientes, pero en los círculos oficiales hay un silencio que no se merece.
 El piensa distinto, se ha decepcionado del sueño que compartió con mucho de los cubanos de nuestra generación, su crítica de “francotirador” parece venir más del interés de alagar a sus editores que de mejorar el “proyecto” que compartimos, qué bueno, al menos sigue viviendo en Mantilla y fumando esos tabacos cubanísimos que su estatus económicos le permiten comprar.
 Yo no soy Dios para juzgarlo, soy lector para admirarlo y eso hago, por eso me duele que “algunos” envidiosos quieran ahora negarle el agua y el pan.
 He admirado ese Mario Conde cubanísimo y de carne y hueso tan alejado del estereotipo del investigador de bronce que nos vendió la novelística policial cubana de las décadas de los 70 y los 80, que muchos siguen creyéndose, o la militancia sin tacha de los hombres de mármol, que parece que nunca discutieron, discreparon y hasta fueron sancionados por pensar distintos.
 A pesar de todo, no tengo y no estoy de acuerdo con todo lo que dice o escribe Padura, ese es su problema pero quiero felicitar de corazón al paisano que llegó lejos, al periodista que siempre admiré y al novelista que me da otra visión de mi mundo.

martes, 27 de octubre de 2015

CUBA CONTRA EL BLOQUEO






LAS RELACIONES CON CUBA NUNCA SERÁN NORMALES MIENTRAS EXISTA EL BLOQUEO QUE SE APLICA A DIARIO Y CON FUERZA CONTRA LOS INTERESES DE CUBA Y DE LOS QUE QUIEREN COMERCIAR CON ELLA, EL PRINCIPAL CUMPABLE ES EL PREPOTENTE SISTEMA IMPERIALISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

martes, 20 de octubre de 2015

CUBA, EL ORGULLO DE SU CULTURA




Este es un país pequeño, sin grandes recursos naturales y sometidas a grandes presiones ideológicas en los últimos 60 años, eso nos ha ido moldeando como el pueblo resistente y orgulloso que sobrevive en el Caribe a pocas millas de la nación más poderosa y ambiciosa del mundo, que por su “Destino Manifiesto” cree ser la depositaria de todos los valores del mundo y por tanto juez y César a la hora de juzgar a los demás.
 Cuando hablamos de nuestra cultura como de una cultura de resistencia, el referente hay que buscarlo en las raíces de la formación de la nacionalidad, desde aquel violento encontronazo con los barbados españoles y su evangelización forzada a fuer de no ir al infierno, para unas criaturas humanas que apenas daban los primeros pasos en la comunidad primitiva, ellos resistieron, no eran muchos y fueron menos por el maltrato, las enfermedades y la explotación de su fuerza de trabajo, miles se fueron a lo profundo de los bosques a vivir y pelear por su vida y su sobrevivencia, asimilaron muchos aspectos de la cultura del español y  dejaron su huella en costumbres domésticas y mínimos asentamientos fraguas del mestizaje.
 Luego fue el negro, primero traído de apoco por el conquistador y muchos de ellos unidos al cimarronaje con el aborigen cubano, en el esplendor de las plantaciones azucareras del siglo XIX, fueron traídos por millones para cortar la caña y morir por miles en esta tierra que no era la suya, esclavizados y desculturizados, reconstruyeron su mundo mágico religioso, su cultura arraigada, fusionándose no solo con el mestizo y el criollo blanco, sino con las otras etnias africanas que junta a él llegaron  traídos por la codicia.
 El hacendado criollo levantó en ese siglo XIX una cultura próspera que él quería fuera copia de la Europa admirada, con títulos de nobleza incluidos, el blasón del látigo en la espalda de los negros esclavos y el estigma del mestizaje que temían tanto como lo practicaban.
 Así se hizo la sociedad cubana, llena de contradicciones abismales, casi tantos esclavos como gente libre, la más poderosa burguesía de América hispana en el siglo XIX, el mayor socio comercial de los Estados Unidos, aun cuando éramos colonia de España, el mayor aliado de la monarquía contra el liberalismo español en la península, la negación de una cultura mestiza y fuerte desde épocas tan tempranas como el inicio de los procesos de independencia en América, que no se visibilizó por la codicia de la poderosa burguesía plantacionista, que se alió a España contra sus hermanos a cambio del mantenimiento del régimen de esclavitud que los enriquecía.
 Tenemos de español tanto como de congo y carabalí, con aporte incluido del aborigen, del chino que fue engañado y traído a trabajar a Cuba cuando la esclavitud negra decaía en la isla, de esas raíces se nutrió la sociedad cubana y se formó el criollo alegre y bailador en todas sus capas sociales, extrovertido, emprendedor y de mente abierta, capaz de asimilar y adaptarse, un pueblo asombroso que forjó su resistencia desde lo cotidiano para hacer patria en todos cuando parecía que solo íbamos a ser sombras de otros.