jueves, 24 de noviembre de 2016

GUANTÁNAMO, LA PRECIADA BAHÍA




Escudo de la ciudad de Guantánamo

 Las primeras menciones a esta región del oriente cubano fueron en las cartas del Adelantado Diego Velázquez nombrándolo como Guantabano, toponímico utilizado por los aborígenes de la zona para nombrar esta exuberante región cruzada por varios ríos que nacen en las montañas y desaguan en su bahía y sus alrededores.
 Guantabano significa tierra de los ríos o tierra entre ríos y mantuvo el nombre primero para el río más largo de la región, el Guantánamo y luego dando nombre a esta zona alrededor de la bahía que recibió este nombre, que permaneció casi despoblada desde la conquista hasta principios del siglo XIX.
 La población más antigua de la zona es la de Tiguabo, un pequeño caserío en el hato del mismo nombre que tenía un camino que unía al poblado del Caney con la bahía de Guantánamo y cuyo origen se remonta a las primeras décadas de la conquista.
 Esta era tierra de aborígenes y mestizos de negro mezclados con españoles, tierra brava con ganado montaraz y conucos escondidos para dar de comer a la familia, en la que abundaba el cimarronaje[1] y el olvido de los centros de poder coloniales, los dos más cercanos, Santiago de Cuba y Baracoa.
 No sería hasta el siglo XIX con la llegada de la emigración franco haitiana, empujada por la Revolución antiesclavista de Haití, que se animaron estas tierras con  estos nuevos colonos expertos en la siembra de café, cacao y caña de azúcar.
 En la ribera del rio Guaso y en confluencia con el arroyo Rafat, a una veintena de kilómetros de la bahía, se crea un nudo comercial animado por catalanes y franco-haitianos, entre las montañas pobladas por estos colonos y el puerto de La Caimanera, en la bahía de Guantánamo, poco a poco fue surgiendo un poblado que en principio se llamó Santa Catalina del Saltadero y que con el tiempo luego fue nombrado como Guantánamo, tomando fecha fundacional el día de creada la Capitanía, 1 de diciembre de 1817, surgía así la villa de Guantánamo, centro de esta feraz tierra que se consolidó a mediados del siglo XIX como la más rica de la región oriental.



[1]El cimarrón es el esclavo que escapa al monte y hace vida libre y en rebeldía, en esta zona el cimarronaje lo comenzaron los aborígenes que se asentaron en lo profundo de las montañas guantanameras y conservaron su modo de vida con escasos contactos con las autoridades españolas.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

DE REGRESO

Hola amigos, he estado un buen tiempo sin conexión, ¿mitivo?, sencillo en todas partes, problemas en Cuba, el ordenador roto  y luego unos días de vacaciones por la tierra que me vió nacer, Guantánamo, si ese lugar que todos nombran por la Base Naval, ilegal y fatal, pero que es un ça bella región de sol y gente buena, entre los que nací.
 Por esa razón hubo un silencio que trataré de compensar con algunas ideas  que me inquietan y que quiero compartir con Uds. Un saludo y nos vemos mañana.

viernes, 7 de octubre de 2016

PAISAJE DESPUÉS DEL DESASTRE


Impacto salvaje de la naturaleza sobre una región humilde que pocas veces  ha conocido la furia de los huracanes, pero impactante es ver a esta gente despojada por la naturaleza de sus bienes levantar la hermosa bandera cubana como símbolo de la firmeza de este pueblo, dispuesto a levantarse mil veces si es necesario.

jueves, 6 de octubre de 2016

UN HURACÁN DE SOLIDARIDAD




Ya pasó, muy mediático y protagonista por más de cinco días de los medios cubanos, el huracán Matthew, cruzó lentamente por el extremo más oriental de la isla de Cuba, por el hocico del caimán, en regiones muy vírgenes y de mucho valor sentimental, humano e histórico para los cubanos.
 Desde que rectificó su rumbo todos pensamos en la ciudad primada de Cuba, Baracoa, la ciudad dormida, la que significa el confín al hablar de distancias en la isla, pero que es un hermoso paraje paisajístico con una cultura autóctona dentro de la amalgama cultural cubana. Ellos tal vez estén recordando ahora la maldición del “pelú”, que dijo que Baracoa nunca levantaría cabeza.
 Para hacer falsa esa profecía miles de cubanos de todo el archipiélago están allí o preparan su arribo lo más pronto posible para reconstruir esta bella ciudad de vivir apacible, rodeada de ríos y arena de río, con un malecón sin pretensiones pero hermoso en el que habrá que reconstruir el famoso “Hotel de la Rusa” ese que Alejo Carpentier inmortalizó en una de sus novelas, por fortuna y como gran logro del sistema de defensa civil cubana no hubo que lamentar ninguna víctima fatal y más temprano que tarde volveremos por la villa hermosa y sencilla al pie del Yunque de Baracoa, mil veces más hermosa. ¡Fuerza hermanos Cuba estera está en Baracoa!

domingo, 2 de octubre de 2016

CUBA, TODOS PARA UNO Y UNO PARA TODOS





 Tomado del periódico Granma

Ese slogan mosquetero con el que crecí leyendo las aventuras de Dumas, se aviene bien a lo que ocurre en Cuba cuando hay un peligro que amenaza a Cuba, de cualquier índole y en cualquier momento.
 Ese es uno de los logros de la profunda revolución social en la que hemos estado inmerso desde 1959, porque el Estado tiene una función eminentemente social y solidaria.
 Tal vez en otras partes sea igual o mejor, pero nosotros sentimos que ante el peligro estamos todos juntos y preocupados por todos.
 Ahora es el poderoso huracán Matthew que viene amenazante sobre la parte oriental de nuestro país, desde ayer nuestro presidente Raúl Castro estableció gobierno en Santiago de Cuba y está directamente al mando de las labores que la Defensa Civil y todos los organismos del estado hacen para minimizar el impacto del ciclón y sobre todo para resguardar la vida de nuestros compatriotas.
 Esta actitud da seguridad y fuerza ante las adversidades y más en una región que ha sufrido una intensa sequía y es de las más vulnerable socialmente hablando de nuestro país.
 Este es el Oriente Cubano, cuna de la Revolución, tierra de tradiciones y nuestro Omega histórico siempre dispuesto, siempre combativo y siempre tan cubanos como si Virgen del Cobre, su pléyade de generales independentistas y de héroes de la Sierra Maestra.
 Estamos juntos y esperando, cada uno en lo que puede y debe hacer, como los solidarios hermanos que hemos dado ejemplo al mundo.