viernes, 17 de julio de 2020

CASA NATAL DE JOSÉ MARTÍ: FONDOS CURIOSOS (2)



LA MEDALLA DEL COLEGIO DE SAN ANACLETO




Entre nuestros tesoros históricos tenemos un ejemplar muy bien conservado de la medalla que entregaba el Colegio de San Anacleto del maestro Sixto Casando, por méritos de aplicación o de sobresalir en determinadas asignatura.
 Nuestro José Martí lleva una en su pecho en la más antigua foto que se conserva de él, es un momento decisivo en su vida al término de sus estudios de primaria, aún se debate en cuanto a la razón puntual por la que se le entregó, podría ser cualquiera de los motivos lo que hace que este jovencito lleve con orgullo su primera medalla de mérito.

jueves, 16 de julio de 2020

CASA NATAL DE JOSÉ MARTÍ: FONDOS CURIOSOS





Ahora que estamos en verano y que las “Rutas y Andares por el Patrimonio” toman un camino virtual temporal por la Pandemia, los invito a una visita por esos fondos museológico que Ud. no conoce y que están atesorados en nuestra institución.
 Quiero comenzar por este cierre de grillete, muy similar al conocidísimo llevado por José Martí durante su breve paso por la cárcel de La Habana y las canteras de San Lázaro por defender el derecho de su patria a ser libre, pero este lo llevó Fermín Valdés Domínguez un año después que Martí en 1871, en la misma cárcel por el proceso que condenó a ocho jóvenes estudiantes de medicina a la muerte y el resto de la clase de primer año a diversas penas de prisión, entre ellos estaba el mejor amigo de Martí, indultados y deportados a España en 1872.

martes, 14 de julio de 2020

EN JULIO COMO EN ENERO


Vale la pena hablar de la capacidad de resistencia de este pueblo mío, en medio de una situación epidemiológica   que puso a prueba la capacidad de respuesta de nuestra sociedad y de las autoridades de la Cuba de hoy, la nación Bloqueada por el Imperio más poderoso de la contemporaneidad, no solo a salido adelante sino que pese a todo mantiene vitales sus capacidades para retomar los caminos de  desarrollo con equidad que  son los sueños de un pueblo con más de sesenta años de Revolución en el lugar más incómodo del Planeta, la vecindad del "Norte revuelto y brutal que nos desprecia", a decir de nuestro Martí que desde su siglo XIX sigue alertándono de  esa  capacidad imperial de la oligarquía estadounidense, renuentes  a terminar con una  "mala" vencidad que nos hace mucho daño, aún a costa de infamantes mentiras o de agresiones directas, como las que hemos vivido en estos años de Revolución.
 Como cubano, orgulloso de ser un "sobreviviente" de esta época de Revolución que me ha tocado vivir, en medio de un proceso social que se proyecta a validar las conquistas que un pueblo ganó a sangre y fuego, con resultados que son un ejemplo para el mundo en medio de las tergiversaciones mediáticas que los medios de todo tipo, junto a los fariceos de siempre tratan de tapar con un dedo.
 "El sol tiene manchas", escribió Martí en su  inolvidable ensayo  "Nuestra América", para acotar a continuación que los "agradecidos ven la luz", sin olvidar que esa manchas existen, nos toca a nosotros los cubanos de hoy  hacer más perfecta la sociedad de la igualdad y de la inclusividad de todos, para que  lo hecho no sea en vano.
 Es julio, distinto en este 2020, pero hubo una hombrada de cubanos un 26 de Julio de 1953, inspirados en José Martí y esas hornadas honrosas de los que nos presedieron. Celebremos con orgullo  y continuimos nuestra hermosa obra para sea eterna.

viernes, 10 de julio de 2020

DE REGRESO AL TRABAJO



Como buen cubano y mejor Quijote,  vuelvo a las andadas del escribidor para  recordar que tras CIEN días de aislamiento activo, "quedado en casa", como el que está experando que la tormenta pase, estoy se ntado en mi lugar de  trabajo, con la satisfacción de estar BIEN, algo fuera de  traine pero bien, porque vemos la luz al final del tunel. 
 Gracias a los que se precuparon y encontraron modo de hacerme llegar su aliento y su presencia, a mi PAIS, mucho PAIS, que pensó en mí no como objeto de cambio sino como ser humano, seguiremos adelante mientras el cuerpo aguante porque no solo importamos para la familia, que ya es bastante, sino para esta sociedad nuestra tan de sorpresas, efusiva, gritona, pero sobre todo HUMANA.
 ¡Vamos Cuba a seguir ganando!

martes, 24 de marzo de 2020

JUAN PADRÓN, UN CREADOR CUBANO

 Aún conmovido por la muerte de ese cubanazo que entró en nuestra cultura por la pequeña gran puerta de los dibujos animados, fundamentalmente para regalarnos un personaje como ELPIDIO VALDÉS, que muy bien pudo ver sido Elpidio Padrón, por esa labor hermosa de su "padre" artístico, indagando en la historia, para entregarnos no solo a Elpidio sino un conjunto de personajes que hicieron posible que aquellas hazañas independentitas  de los cubanos tuvieran una difusión mayor, con el fuerte componente del humor criollo, la sapiencia de Juan Padrón y la acogida masiva que puso su arte y sus personajes dentro de los grandes logros de la Cultura Cubana, para enseñar sin teque, reverenciar una hazaña, despojandola de la almidonada solemnidad y dejar para todas las generaciones la epopeya cotidiana de un pueblo en su lucha por la independencia.
 Se nos fue un maestro de Historia, que nos hizo más llevadera la lección, y al cual le decimos: "Hasta la vista compay" y ante las adversidades actuales y los traspies  que nos ponen los enemigos de Cuba y su Revolución, aungurando fracaso y derrota habría que decir con Elpidio y Juan: "Eso habría que verlo", y contemplarlo alejarse en el legendario caballo Palmiche, que no dudo llevará a este gran hombre a la inmortalidad de los buenos.

lunes, 9 de marzo de 2020

CRITERIOS MARTIANOS SOBRE EL FÚTBOL AMERICANO

Tomada de https://nflencastellano.com/2017/01/30/es-el-futbol-americano-hijo-del-rugby/


Quiero en medio de este entusiasmo que se ha despertado en Cuba por el futbol comentarles acerca de las crónicas que José Martí escribió, referidas a un primo hermano del balompié, ese “fútbol americano” que tanto caracteriza a los Estados Unidos, por su rudeza, virilidad y catarsis lúdica nacional y que nuestro Apóstol vio jugar durante su larga estancia de exilio en esa nación:

 José Martí tuvo oportunidad de comentar sobre este deporte, que en su época se caracteriza por su rudeza en el terreno y el encono de los encuentros, convertidos muchas veces en batallas campales por la fuerte rivalidad, más allá del terreno de deportivo en el que se pone en juego el honor y el prestigio del jugador y de la institución que representa.

 Narró para la posteridad[1] el juego tradicional de las universidades de Yale y Princeton, que dirimían año tras año al iniciarse el curso la supremacía deportiva. Esta tirantez derivaba en violencia, tanto en la cancha como en las graderías, por lo que aquellos juegos llamados a contribuir a la formación de la joven generación, terminaban en una irracional confrontación.

 Juego hecho a la medida de aquella nación joven y ruda, el rubby simboliza como ningún otro deporte a ese país.

 En noviembre de 1884 José Martí envía a Buenos Aires esta hermosa y épica crónica donde describe la batalla campal en la que se convirtió el juego anual entre ambas universidades:

“...Dicen que el juego ha sido horrible. Era una arena abierta, como en Roma. Luchaban como Oxford y Cambridge en Inglaterra, los dos colegios afamados, Yale y Princeton... Naranja era el color de Yale y el de Princeton azul...El cielo sombrío como no queriendo ver...Los gigantes entrando en el circo, con la muerte en los ojos, llevan el traje de juego: chaqueta de cañamazo, calzón corto, zapatilla de suela de goma: ¡Todo estaba a los pocos momentos tinto en la sangre propia o en la ajena!”[2]

 El párrafo que sigue es una joya de la narración deportiva, llena de toda la emotividad de lo que ocurre en el terreno, con las palabras adecuadas y el dramatismo creciente hasta el desenlace final:

“Los de un bando se proponen entrar a punta de pie la bola en el campo hostil: y los de este deben resistirlo, y volver la bola al campo vecino. Este pega: aquel acude a impedir que la bola entre: uno se echa sobre la bola...: los diez, los veinte, todos los del juego, trenzados los miembros como los luchadores del circo, batallan a puño, a pie, a rodilla, a diente...Y cuando se apartan del montón el infeliz capitán del Yale, caída la mandíbula, apretados los dientes, lívido y horrendo, se arrastra por la arena hecha lodo... Si el día no acabase, no cesaría. Yale vence.”[3]

 Tras la conmoción del partido el Apóstol reflexiona: “El lucimiento mental se desdeña, y se enaltece el brío del músculo”[4]

 Era su modo de mostrarnos la rudeza de una sociedad en la que la espiritualidad y la nobleza eran en muchas ocasiones opacadas por la fuerza del músculo y el éxito a toda costa.





[1] Lo más probable es que su crónica se base en la lectura de la prensa de la época sobre el partido, que él luego traducirá y enriquecerá con su prosa modernista y objetiva.
[2] Obras Completas de José Martí. Tomo X, p. 132. La Habana, 1975
[3] Ídem
[4] Ibídem